By Carlos Hernandez
@CAHG_26
El primer
lugar en la lista de child stars gone bad es un puesto muy peleado.
Britney Spears y una cabeza rapada, el mental breakdown de Amanda Bynes,
el odio mundial hacia Justin Bieber y el descarrilamiento
(reformado por el grandísimo Liam Hemsworth) de Miley Cyrus, son sólo
algunas peripecias que la eterna industria del entretenimiento nos ha
regalado. Pero si vamos a mencionar personajes hollywoodense problema,
no podríamos olvidarnos de Lindsay Lohan.
Aparte de su
excelsa (casi de Oscar) actuación en Mean Girls, la pelirroja (¿ex
pelirroja?) destaca por ser la autora de un interminable catálogo de
escándalos. Su adicción a las drogas, sus mil y un
intentos de sobriedad, el novio golpeador, la familia disfuncional y su
relación con Samantha Ronson la tenían en el foco del morbo mundial,
llegando a la cumbre en aquel breve periodo de citas judiciales, donde
todos disfrutábamos verla llorar (que “llorar”
es un understatement) y adivinar con qué look llegaría a la corte (de
Chanel a Givenchy y su colección de Louboutins).
Hemos
escuchado algunos rumores de su transformación al Islam y, sin tener
nada confirmado, a nadie le sorprendería que ésta fuera una nueva etapa
en su vida (sólo es Lindsay Lohan haciendo un Lindsay
Lohan). Lo que es novedad es la reciente foto que colgó en su Instagram
contándonos que pronto lanzará una línea de ropa. Y aunque estamos a la
expectativa de qué se tratará este nuevo negocio, a juzgar por la
mascada que aparece en la publicación, podemos
deducir que algo tendrá que ver con los elementos tradicionales del
Islam.
Esta no será
la primera vez que Lindsay intente colarse a la industria de la moda. En
el 2008 lanzó un fallidísimo negocio de leggings y en el 2010 pasó por
Emmanuel Ungaro, lanzando una colección que
no fue precisamente exitosa. Pero como de los errores se aprende,
esperemos que esta vez le vaya bien. Lo suficientemente bien como para
pagar sus próximas fiestas.fuente:msn.

0 Comentarios