La 70.ª edición del Balón de Oro, celebrada por primera vez en Londres el lunes 26 de octubre, tuvo a Harry Kane como gran protagonista. A los 33 años, el delantero del Bayern Múnich consiguió el galardón por primera vez en su carrera y puso fin a una espera de 25 años sin un futbolista inglés en lo más alto de la premiación, desde Michael Owen en 2001.
Con 73 goles en 65 partidos entre su club y la selección, Kane se impuso sobre Kylian Mbappé, que terminó segundo, y Lamine Yamal, que completó el podio. El inglés también recibió el Trofeo Gerd Müller, que distingue al máximo goleador de la temporada. En la categoría femenina, la española Alexia Putellas obtuvo su tercer reconocimiento.
Pero más allá de los premios y las figuras del fútbol, la ceremonia también dejó espacio para otro protagonista: la alta relojería. Rolex, Richard Mille y H. Moser & Cie. estuvieron presentes en las muñecas de algunos de los nombres más importantes de la noche, con piezas valuadas en cientos de miles de dólares.
Uno de los relojes que más llamó la atención fue el de Ronaldo Nazário, conocido mundialmente como Ronaldo Fenómeno, quien estuvo a cargo de entregarle el premio principal a Kane. El exfutbolista brasileño eligió un H. Moser & Cie. Endeavour Tourbillon Concept Vantablack de oro rosa, una pieza de 40 milímetros que se destaca por su esfera prácticamente libre de reflejos.
Su principal particularidad es el Vantablack, un material compuesto por nanotubos de carbono capaces de absorber el 99,965 % de la luz visible. Esta tecnología genera una superficie de un negro extremadamente profundo, que produce la ilusión de que el tourbillon volante, ubicado a las 6, flota en el vacío.
Sin logotipo, índices ni inscripciones en la esfera, el modelo responde a la estética minimalista de la manufactura suiza. En su interior incorpora el calibre automático HMC 804, con una reserva de marcha de 72 horas. Su precio de lanzamiento alcanzó los 75.000 francos suizos.
Para Renan Bastos, especialista en relojes de lujo y fundador de RC Crown, la elección se distingue precisamente por prescindir de los elementos tradicionales de identificación de una marca.
"En una noche de tanta ostentación, el reloj más sofisticado del escenario era justamente el que no tenía ni siquiera un logotipo. El Vantablack es tecnología de verdad: la esfera absorbe prácticamente toda la luz y el tourbillon parece flotar en una oscuridad absoluta. Es una pieza para quienes realmente conocen de relojería, no para quienes buscan llamar la atención", explica.
Por su parte, Lamine Yamal, que terminó tercero en la clasificación general y recibió el Trofeo Kopa al mejor futbolista joven, apareció con un Richard Mille RM 67-01 de oro rosa.
A sus 19 años, el delantero del Barcelona eligió un modelo ultraplano equipado con el movimiento automático esqueletizado CRMA6, de apenas 3,6 milímetros de espesor. Su construcción permite observar parte del funcionamiento interno del mecanismo, una de las características más reconocibles de la firma.
El reloj, acompañado por una correa rosa que combinaba con los detalles de su vestimenta, fue valuado por publicaciones especializadas en aproximadamente 270.000 dólares.
"El RM 67-01 es un Richard Mille diseñado para ser fino y liviano, sin perder la identidad de la marca. En un jugador de 19 años, demuestra que la nueva generación del fútbol ya empezó a coleccionar piezas del más alto nivel de la relojería", señala Renan Bastos.
El reloj elegido por Harry Kane, en cambio, pertenece a una categoría todavía más exclusiva dentro del universo Rolex. El delantero lució un Cosmograph Daytona "Blue Sapphire", referencia 126599TSA, un modelo fuera de catálogo que no figura entre las piezas anunciadas habitualmente por la marca.
Fabricado en oro blanco, presenta una caja de 40 milímetros, un bisel engastado con 36 zafiros azules de talla baguette, una esfera de obsidiana natural y el movimiento automático calibre 4131.
La prensa británica estimó su valor en alrededor de un millón de libras esterlinas. El mismo modelo ya había sido visto en la muñeca del extenista Roger Federer durante la Laver Cup de 2025.
"Un Daytona fuera de catálogo juega en otra liga. Rolex no lo anuncia, no lo exhibe y no se lo vende a cualquiera que lo pida: se lo ofrece a quienes elige. Para un jugador que pasó gran parte de su carrera bajo la presión de conseguir un gran título individual, cerrar la noche del Balón de Oro con una pieza así es toda una declaración", sostiene Renan Bastos.
Aunque responden a estilos y conceptos diferentes, los tres relojes reflejan distintas expresiones de la alta relojería contemporánea. Mientras H. Moser & Cie. apuesta por la discreción estética y la complejidad mecánica, Richard Mille combina innovación, ligereza y diseños de vanguardia. Rolex, por su parte, mantiene el atractivo de sus modelos más exclusivos y de distribución limitada.
Las elecciones de los protagonistas también muestran cómo los relojes de lujo ganaron cada vez más presencia en las grandes ceremonias deportivas. Más allá de los trajes y los accesorios tradicionales, las piezas de alta relojería se consolidan como parte de la imagen pública de los futbolistas y como un detalle que no pasa inadvertido entre coleccionistas y aficionados.


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