By Carlos Hernandez
@CAHG_26
A pesar de ser
conocido a lo largo de las décadas de los 80 y 90 como el rey del pop,
lo cierto es que el fallecido Michael Jackson habría sentido en más de
una ocasión que su trono podría estar en peligro
ante la llegada constante de nuevos artistas y grupos, o como en este
caso, por la consolidación de una banda que ya llevaba algunos años
haciendo ruido en el seno de la industria musical, U2, con la
publicación en 1988 de la que con el tiempo acabaría siendo
considerada su obra maestra, el álbum 'The Joshua Tree'.
Tanto es así,
que como revela ahora el propio Bono, líder de la mítica formación, el
artista estadounidense se habría dedicado durante una buena temporada a
enviar espías al estudio de grabación del
grupo -una vez certificado el éxito del mencionado disco- para poder
desentrañar los secretos del talento que exhibían los irlandeses para la
composición y para la creación de melodías que mezclaban épica y
emotividad a partes iguales.
"Michael nos
quería observar en nuestro propio hábitat y averiguar cómo éramos
capaces de hacer lo que hacíamos", asegura el vocalista y líder del
grupo al diario The Sun.
Aunque el
propio Bono reconoce que ninguno de los cuatro integrantes -The Edge,
Adam Clayton, Larry Mullen Jr. y él mismo- se percató en ningún momento
de los planes que llevaba a cabo Michael Jackson,
el que fuera su mánager durante la mayor parte de sus 37 años de
carrera, Paul McGuinnes, averiguó finalmente que el trabajo de sus
representados no se estaba desarrollando en el más estricto secreto y
tomó las medidas necesarias para poner fin a una situación
cuando menos surrealista que, sin embargo, ahora Bono prefiere
calificar de "inquietante".
Pero al margen
de las consecuencias que se desprenden de esta presunta obsesión por
tener vigilados a sus competidores de la escena artística, en su ámbito
más íntimo Michael Jackson se destacó siempre
por el cariño y el amor incondicional que transmitía a sus tres hijos
y, especialmente, a la que siempre trató como si la "princesa" de su
reino se tratara: la joven Paris (18).
"Cuando era
pequeña, me pasaba el día con mi padre y mis dos hermanos. La verdad es
que a medida que iba creciendo, me daba cuenta de que mi padre y yo
teníamos algo especial. Yo era como su favorita
porque era la única niña. Era su princesa y una niña perfecta a ojos de
él", explicaba la propia Paris en una entrevista a Rolling
Stone.
Fuente:msn.

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