El presidente checo, Milos Zeman, nombró un nuevo primer ministro tras la dimisión la semana pasada de Petr Necas por su presunta participación en un escándalo de corrupción y espionaje.
El nuevo primer ministro, Jiri Rusnok, un exministro de Finanzas, tiene que formar un gobierno provisional y ganar un voto de confianza en el parlamento checo durante los próximos 60 días.
El nombramiento de Rusnok no fue bien visto por algunos parlamentarios que quieren elecciones anticipadas.

0 Comentarios