LECHE EVAPORADA
LA DEMOCRATIZACION DE
UN MERCADO A BENEFICIO DE LOS CONSUMIDORES
En los últimos días se ha
desatado una campaña de desinformación y medias verdades en relación a las
leches evaporadas producidas, importadas y comercializadas en el país debido a
que otras marcas nacionales y extranjeras han ido creciendo de forma continua y
calando en la preferencia de los consumidores. Es cierto, como menciona el
articulo anterior que el mercado debe organizarse y que hay cosas que arreglar
y productos fuera de normas, pero no son todos, y esto es solo una parte de la
historia.
Durante más de 40 años, una
sola compañía mantuvo un dominio absoluto del mercado de leches evaporadas lo
cual genero por mucho tiempo una desventaja para los consumidores dominicanos
debido a los altos precios que exigía este productor a sus clientes al no tener
competencia. Mas aun, este productor se ha caracterizado durante todo este
tiempo de ser el comprador de leche nacional que mas bajos precios ha pagado a
los ganaderos locales. Esta combinación de factores genero para esta empresa
multinacional márgenes muy atractivos en detrimento de la producción local y
los consumidores en general.
Además de esto, al no tener
competencia su inversión en tecnología estuvo detenida por un largo tiempo y no
fue hasta hace dos años que invirtieron en dicha tecnología para renovar la que
tenían de finales de los años 70. Como resultado de esta competencia el
precio promedio de la leche evaporada se ha reducido en un 20% en los últimos tres años a favor de los
consumidores, y el precio de compra de leche al productor local ha aumentado en
mas de un 30%. Mas aun, las nuevas tecnologías de envasado han permitido tener
productos en envases novedosos cuya tecnología UHT conservan de manera mas
integra las vitaminas y minerales naturales y propios de la leche.
La falta de eficacia de sus prácticas comerciales y mercadológicas han dado
a lugar que se inicie una campaña basada en una serie de mitos y datos
parciales aduciendo que algunas marcas no cumplen con las normas
establecidas por DIGENOR (Dirección General de Normas y Sistemas de
Calidad). La norma NORDOM 125 establecida para regular y controlar la
fabricación de leche evaporada en nuestro país, en ningún momento menciona el
proceso de evaporación de film descendente como parte de la definición del
producto.
El Codex Alimentarius, código de referencia utilizado internacionalmente
para obtener las normas a seguir en la fabricación de alimentos, explica en su
estándar 281-1971, que la fabricación de leche evaporada puede realizarse por
cualquier otro procedimiento que permita obtener un producto con la misma
composición y características. En pocas palabras no se requiere un
evaporador de film descendente para hacer leche evaporada. De hecho
existe mas de una tecnología para concentrar y evaporar leche, la mas costosa
siendo la de film descendente por su alto consumo de energía eléctrica.
La denominación de leche
evaporada data del siglo XIX, cuando la tecnología láctea apenas comenzaba,
actualmente hay grandes progresos tecnológicos que permiten la fabricación de
este producto de una manera más moderna que la tecnología de evaporación la
cual es muy costosa, sobre todo en estos tiempos en que el costo de la energía
es tan alto.
Un ejemplo de esto es el
caso de la leche evaporada que esta misma multinacional produce con mucho éxito
en otros países como es el caso de Trinidad y Tobago, sin embargo, en este caso
utiliza el proceso de recombinación y no el de evaporación, y aun así le llaman
evaporada y las envasa en la anticuada tecnología de latas de aluminio y en la
moderna tecnología de envasado UHT.
Entendemos que como se
apunto en el articulo anterior sobre la leche evaporada debe de corregirse todo
lo que no cumpla con la norma NORDOM 125 y del Codex Alimentarius. Productos
tales como leche evaporada con coco y con queso que se
comercializan localmente, ya que ninguna de las normas antes mencionadas
definen estos productos bajo la denominación de leche evaporada. Además
cualquier producto que no llene las normas de contenidos de proteína, grasa y
solidos totales también estamos de acuerdo que debe de corregirse o salir del
mercado hasta que lo hagan.
En resumen podemos
argumentar que los productos que cumplen con la normas del Codex Alimentarius
el cual es elaborado por la FAO y la Organización Mundial de la Salud, y a su
vez rigen los tratados de libre comercio de los cuales el país es signatario y
del cual Digenor es su representante en el país, promueven una competencia
sana.
El resultado de la misma en el caso de la Leche evaporada ha sido precios
de compra más justos para el productor local y sobretodo y más importante un
beneficio al consumidor en cuanto a precios y a tecnología de punta en los
procesos y envasado del producto.
Articulo
por: Pedro Brache

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