Cindy Crawford jamás impondría dietas estrictas a su hija Kaia Gerber.

Carlos Hernandez
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@ CAHG_26
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Puede que la joven Kaia Gerber (16) se esté preparando estos días para seguir los pasos de su afamada madre, Cindy Crawford, en el competitivo mundo de las pasarelas, pero teniendo en cuenta la experiencia que la supermodelo tiene en estas lides y, especialmente, los extremos a los que a veces ha llegado la industria para perpetuar cánones de belleza imposibles, resulta comprensible que, como madre, la estadounidense se haya propuesto evitar a toda costa que su hija acabe desarrollando una insana obsesión con la alimentación y el físico.
                                                                                                                                                                          "Es divertido disfrutar de un buen helado con tu familia después de cenar. Jamás he querido ser la típica madre que les dice: 'No, no puedes comer esto o lo otro'. Creo que ese no es el tipo de ejemplo que les quiero transmitir", ha asegurado la maniquí en conversación con la revista People, antes de expresar su convicción de que Kaia no debería sentirse presionada en ese sentido independientemente de sus ambiciones de futuro.
"Sobre todo en lo que respecta a Kaia. No quiero que piense: 'Oh, para poder ser modelo tengo que dejar de disfrutar de todas esas cosas'. Por supuesto que puede seguir comiendo lo que quiera, solo que tiene que hacerlo con moderación para poder estar sana. Mi lema es que hay que 'portarse bien' el 80% de las veces y darse caprichos el resto del tiempo", ha reflexionado.
                                                                                                                                                                          Como bien explica Cindy -madre también de Presley (18) junto a su marido, el empresario Rande Gerber-, un estilo de vida activo y saludable no implica necesariamente seguir dietas extremas o renunciar definitivamente a la ingesta de ciertos productos, sino más bien controlar y dosificar todo lo que uno come sin más restricciones que las que impone el sentido común."No suelo comer patatas fritas y he recortado mucho el consumo de carbohidratos de los malos, los de la pasta, el pan y el arroz. Pero jamás podría renunciar a un buen batido de chocolate", ha aseverado en la entrevista.

Fuente:msn.

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