Kim Kardashian afrontó con preocupación las filtraciones sobre la identidad de su gestante.

By Carlos Hernandez 
@CAHG_26

Pese a que a lo largo de los nueve meses de gestación que culminaron el pasado mes de enero con el nacimiento de la pequeña Chicago -su tercer retoño junto a su marido Kanye West- la estrella televisiva Kim Kardashian mantuvo un silencio sepulcral sobre los entresijos del proceso, ese secretismo absoluto no implicó en ningún momento que la orgullosa mamá se hubiera aislado también del interés mediático que estaba generando su tercera incursión en la maternidad.

Ya estuvieran circulando meros rumores o informaciones contrastadas sobre la futura ampliación familiar -como la retribución económica que iba a recibir la gestante que habían elegido o algunas de las curiosas cláusulas que incluiría el contrato, como la de evitar ciertos alimentos o no acudir a saunas y jacuzzis-, la más famosa del clan Kardashian no se dignó en responder públicamente a ninguna de estas conjeturas, aunque en la intimidad no pudiera resistirse a compartir con su madre, Kris Jenner, la preocupación que le provocaba la sobreexposición mediática.

Es precisamente esa perspectiva tan personal e íntima sobre lo que estaba aconteciendo la que ha quedado reflejada ahora en el último episodio del reality 'Keeping Up with the Kardashians', ya que el capítulo fue grabado el pasado mes de septiembre al mismo tiempo en que empezaban a filtrarse a la prensa algunos de los detalles más delicados y personales de la experiencia, incluyendo ciertos datos sobre la gestante que hasta la propia Kim desconocía.

"TMZ [portal de noticias conocido por sus impactantes exclusivas] acaba de publicar que mi gestante está embarazada. Al parecer tienen información sobre ella de la que yo no tenía ni idea. Esto está empezando a inquietarme", manifiesta una preocupada Kim en un momento del programa, justo después de enterarse de la noticia. "Lo único que puedo hacer es sentarme y esperar a que estos rumores se vayan disipando solos", añade a continuación dejando entrever su sensación de impotencia.

Pese a que finalmente no ha trascendido el nombre de la persona encargada de llevar en su seno a la pequeña Chicago y, tras la llegada de la niña al mundo, el interés de medios e internautas se ha desplazado hacia otros aspectos de la vida familiar de los West-Kardashian, en septiembre Kim no podía ocultar su indignación ante el hecho de que la gestante se viera arrastrada, de forma injusta, al torbellino de noticias y conjeturas al que ella está tan acostumbrada.

"Yo he firmado una especie de contrato de por vida para esto, y sé cómo manejarlo, pero alguien como ella no tiene por qué aguantar este tipo de intromisiones. Y yo jamás haría nada que pudiera ponerle en una situación comprometida", expresa en otra escena del episodio sobre la posibilidad de que su fama acabara produciendo daños colaterales de gran magnitud.

Fuente:msn.

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