Cómo Sandra Bullock puso de moda a las mujeres corrientes.

​​​​By Carlos Hernandez
@CAHG_26 
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Loyda Ramos llegó al set de rodaje de Speed dispuesta a odiar a Sandra Bullock. Ramos interpretaba a una de las pasajeras del autobús frenético y, a lo largo de los años, le había cogido manía a Bullock tras coincidir en varias audiciones en las que Bullock conseguía el papel de latina. Buena suerte, Loyda. Sandra se pasó el rodaje bailando salsa con los técnicos, animando a un Keanu Reeves deprimido por la muerte de su amigo River Phoenix cuando los productores le pidieron que les ayudase a espabilar al actor para salvar la película y liderando una protesta por el calor que hacía aquel verano en Los Ángeles: se quitó el sujetador y se sentó sobre él en el asfalto. Todas las mujeres del rodaje se unieron a esta iniciativa. "Quería que me cayera mal"recuerda Ramos , "y a pesar de ello, no pude contenerme. Me pareció adorable. El mejor recuerdo que me llevé de mi participación en Speed fue presenciar cómo Sandra Bullock se convertía en una estrella. Todos lo sentimos durante el rodaje".

Era 1994 y Sandy, como le llaman sus amigos (y todos nos sentimos un poco amigos suyos), acabó ganando el MTV a la actriz más deseable por Speed imponiéndose a, atención, Cameron Diaz por La máscara, Demi Moore por Acoso, Halle Berry por Los Picapiedra y Sharon Stone por El especialista. El estudio quería a una tía buena, pero el director Jan de Bont insistió en fichar a Bullock: "nadie se habría creído a Julia Roberts conduciendo ese autobús". Sandra Bullock se hizo famosa a los 30, que en años de Hollywood es como tener un pie en la tumba, pero la edad no era su mayor obstáculo: ella no tenía la cara de una estrella que podía hacer papeles de chica corriente, Sandra Bullock era una chica corriente. Sin embargo, esa humanidad, esa amabilidad y esa sensibilidad que conquistaron a todo el mundo durante el rodaje de Speed brillaban demasiado. Si, como predijo el director de Mientras dormías, la actriz era capaz de conseguir que esas cualidades traspasasen la pantalla, estaba "destinada a convertirse en una estrella". 23 años después ya sabemos que lo consiguió, y de qué manera. Sandra Bullock irrumpió en Hollywood cuando las mujeres como ella no estaban de moda. Fue ella quien las puso de moda.

Del mismo modo que en Speed resultaba creíble como muchacha cuya posesión más preciada es su abono transporte, en Mientras dormías colaba como taquillera de metro cuya existencia no deja ninguna huella en el resto de seres humanos. El cariño con el que trataba al vendedor de perritos de su barrio se sentía auténtico, y por eso cuando rescataba al desconocido de ser arrollado por un tren (no sin antes susurrar "mmm qué bien hueles") y después se hacía pasar por su novia mientras él está en coma el público no vio a una psicópata, sino a una perdedora adorable cuyos jerséis de canalé siempre tenían las mangas adorablemente largas. Así fue como Sandra Bullock se convirtió en la novia de América. "Siempre asumí que acabaría trabajando como camarera en un pueblo hasta ser la más vieja de todas, esa que conoce a todo el mundo", fantasea la actriz, "me gustaba la idea de hacer que los demás se sintiesen a gusto, porque eso me hace sentir a gusto a mí. Me gusta cuidar de los demás con la esperanza de que alguien, llegado el momento, cuidará de mí a cambio".

Fuente:msn.    

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